Adopto este formato intentando vivir con palabras aquello consignado en los versos Schopenhauer que no puedo llevar aun a símbolos conscienntes. Sé que lo entiendo, pero no lo sé decir; muestra de que lo sé es que puedo identificar cuándo sucede la situación no-descrita, siento el feliz cosquilleo infantil en músculos de mi abdomen y un derramarse de caprichosas y aleatorias endorfinas en un lugar de mi cabeza que podría señalar con el dedo. Mi intuición asintió a la invitación de un bípedo.
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